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 Por: Profr. Enrique Mendoza Guillén  

¿Facilitadores del juego?

A propósito de la solicitud que les hizo a los árbitros de la Primera División, el Presidente de la Liga mx, Decio de María, en relación a que en la “nueva liga” deberían de cambiar su actitud para volverse “FACILITADORES DEL JUEGO” y dar más continuidad al encuentro, sin sancionar demasiadas faltas.

 

Quiero comentarles que en la mayoría de los árbitros que actualmente están actuando (con sus honrosas excepciones), existe una gran confusión, porque no se trata de dejar de sancionar las faltas cometidas para evitar estadísticas altas, sino que deben seguir sancionando aquellas que ocurran para controlar el encuentro.

 

Este tema me hace recordar un poco a mi amigo árbitro SHIZUO TAKADA (Japón), quien ostentaba el gafete de FIFA desde 1985 y participó en la Copa del Mundo de México 86, en la cual tuve el honor de participar como 4o. árbitro en 7 juegos.

 

Takada fue designado para arbitrar el juego entre España vs. Argelia, el 12 de junio en el Estadio Tecnológico de Monterrey, donde por cierto la selección española obtuvo la victoria por 3-0, y logró su calificación a la siguiente fase como segundo lugar del Grupo D, merced a dicha victoria.

 

Me parece que en este partido, Shizuo Takada por querer ser Facilitador del Juego y el espectáculo, dejó correr demasiadas faltas por ambos equipos que, desde el punto de vista arbitral y cumpliendo con la aplicación de las Reglas de Juego, ameritaban sancionarse y por ser temerarias merecían amonestación.

 

Hubo indisciplinas reiteradas, donde los jugadores parecían burlarse de él, sin que tomara ninguna decisión, y cuando señalaba alguna falta, los jugadores de ambos equipos alejaban el balón del lugar de la falta para ganar alguna ventaja.

 

Se vio muy mal al permitir el juego rudo y varios jugadores, sobre todo de la selección de España, como fue el caso de Emilio Butragueño se desesperaron por haber recibido muchas faltas sin sanción arbitral, a tal grado que mejor el entrenador español lo sustituyó en el 2o. tiempo por Eloy Olaya.

 

El árbitro nipón no logró tomar las riendas del encuentro y cambió las tarjetas por advertencias con señas y ademanes.

 

Fue muy notorio que a partir de que el jugador Román Calderé (España), anotara el primer tanto ibérico al minuto 16, los jugadores del seleccionado argelino empezaron a cometer faltas reiteradas para detener a sus adversarios, mientras que el árbitro en su afán de dar continuidad al juego y tratando de ser “Facilitador del Juego” no las señalaba.

 

Emilio Butragueño, gracias a su habilidad y creatividad, se convirtió en el principal imán de faltas de los adversarios.

 

Obviamente el D.T. de la selección española indignado por lo ocurrido, comentó que pudo evitarse el juego rudo y desleal si el árbitro no hubiera sido tan pasivo y falto de carácter.

 

Por cierto, que yo me acuerde, a los 42 árbitros que participamos en la Copa del Mundo México 86 no nos instruyeron para ser “Facilitador del Juego”, como lo fue mi buen amigo Takada.

 

Reciban un cordial saludo de su amigo.

 

Enrique Mendoza Guillén.