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 Por: Internet  

Ardua labor

Parece que hay un alto porcentaje de que aparezca “humo blanco” en la Federación Mexicana de Futbol para nombrar a Arturo Brizio Carter como presidente de la Comisión de Arbitraje, ya que la AMA (Asociación Mexicana de Árbitros mostró su desagrado de trabajar con él...) y los empleados federativos comulgan para que Brizio Carter sea quien conduzca a los silbantes.

 

Sin embargo, tengo mis temores. Pues recordemos que en aquel 6 de noviembre de 2014 hubo bongos y platillos porque habían logrado convencer a Edgardo Codesal para que fuera el “mesías” del arbitraje y poderlo sacar del marasmo en que ha estado por diez años, siendo la principal causa la falta de capacitación. Pero al empezar a imponer disciplina el mencionado doctor, de inmediato, los susodichos silbantes buscaron argumentos para destituirlo, haciendo a un lado todo tipo de valores; pues, según ellos, su metodología era obsoleta y no la quería cambiar, así como no velar por los intereses de los árbitros. Por favor. ¿Después de dos años se percataron?...

 

Y ahora, con el señor Héctor González Iñárritu, después de tenerlo como jefe un año y 10  meses (tomó posesión el 10 de agosto de 2015), argumentan que nunca está en su oficina, que no asiste a los entrenamientos, así como tampoco vela por los intereses arbitrales, no habiendo sinergia con él. Nada les embona. Así que ahora, ¿cuánto soportarán a su nuevo presidente?.

 

Así que, licenciado Brizio Carter, ése es el ámbito arbitral que te espera, independientemente que uno de los aspectos primarios dentro de su próxima gestión será convencer a los mencionados empleados federativos de que los árbitros tienen que aplicar las reglas, que sus decisiones no sean cuestionadas y que a la vez no les soliciten “arbitraje a la carta”, como, por ejemplo: ¿un árbitro seguirá soportando y permitiendo que los directores técnicos entren a  la cancha al terminar el primer tiempo o el partido a protestar sus decisiones y no expulsar? O bien, que los jugadores hagan lo mismo durante los partidos y no les muestren la tarjeta debida, pues argumentan los dueños o presidentes de clubes que los jugadores les cuestan mucho para tenerlos suspendidos y, como tal, recurren a la liga para que no sean reportados adecuadamente y puedan ser suspendidos como lo estipula el código de sanciones, sin olvidarnos que a la distancia parece que no hay la debida comunión con la Comisión Disciplinaria.

 

Y nos falta espacio para mencionar todo lo que te espera, Arturo, en tu ardua labor, además te preguntaría: ¿cuál es tu equipo de trabajo?, ya que ahora la Comisión está compuesta por áreas. Pues es diferente a cuando nosotros actuábamos
y la Comisión estaba compuesta por personas que estaban ahí por amor al arbitraje. 

 

De todos modos, mucha suerte.

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